Se certifica que: La carne y/o productos cárnicos fueron derivaron de bovinos que:

 

Nacieron y se criaron en México o han permanecido en México por lo menos 90 días antes del sacrificio.
No han estado en contacto en los últimos 90 días con algún animal de un país o zona que no haya sido reconocida oficialmente libre de fiebre aftosa en el momento del sacrificio.

 

Han sido sacrificados en un establecimiento situado en un país o zona reconocida oficialmente libre de fiebre aftosa.


Se encontraron libres de signos sugestivos de fiebre aftosa o de cualquier otra enfermedad grave epizoótica en la inspección ante mortem y post mortem.No fueron sometidos a un proceso de aturdimiento, antes del sacrificio, con un dispositivo de inyección de aire o gas comprimido en la bóveda craneana, o mediante corte de médula tras el aturdimiento del animal, que implica la laceración del tejido nervioso central de los animales por medio de un instrumento en forma de vara alargada que se
introduce en la cavidad craneal del animal.


La carne con el hueso y la carne deshuesada se ha preparado de manera que se evitó la contaminación de los tejidos mencionados en el artículo 11.4.14 de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) Código Sanitario para Animales Terrestres.


Toda precaución fue tomada para evitar el contacto directo o indirecto durante el sacrificio, el procesamiento y envasado de los productos cárnicos y carne con cualquier producto de origen animal o subproducto derivado de bovino de un estatus zoosanitario menor.


Los productos cárnicos amparados por este certificado han sido derivados de animales que fueron humanamente inconsciente de una manera reversible o irreversible antes de ser desangrado, o fueron sacrificados según ritual judía o islámica.


Los productos cárnicos especificados anteriormente se han preparado en un establecimiento certificado para la exportación a Canadá y que se derivan de animales que han sido examinados mediante inspección ante y postmortem en el momento del sacrificio, y fueron encontrados libres de enfermedad y que los productos cárnicos son adecuados en todos los sentidos para el consumo humano y cumplen con requisitos por lo menos iguales a los de las leyes y reglamentos canadienses aplicables.


*Las leyes y los reglamentos canadienses aplicables incluyen la Ley sobre la salubridad de los alimentos en Canadá y su reglamento, la Ley sobre alimentos y drogas y su reglamento y la Ley sobre la salud animal y su reglamento.

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